Inicio proyecto: 
01/01/2019
Fin proyecto: 
31/12/2021
Investigador principal: 
Tiziana de Magistris
Presupuesto: 
100.430 €

 

En las últimas cuatro décadas, la prevalencia de las enfermedades no transmisibles (ENTs) ha aumentado, representando la principal causa de muerte en el mundo. La principal razón de este aumento es la baja calidad de la dieta humana que consiste principalmente en alimentos refinados, ricos en grasas de origen animal de baja calidad, azúcares y sal. Por esta razón, alentar los patrones de alimentación saludable y la nutrición personalizada para mejorar el bienestar y la salud de los consumidores se ha convertido en una de las líneas estratégicas de la UE. Sin embargo, muchas de estas etiquetas no siguen los estándares de la UE. Además, se ha demostrado científicamente que muchos productos alimenticios solo proporcionan una aproximación del contenido de sus nutrientes (por ejemplo, grasa, azúcar, etc.) en la parte frontal del envase, lo que puede resultar engañoso para los consumidores. Del mismo modo, los consumidores también exigen información sobre la calidad de los alimentos y la veracidad de la información en la etiqueta. Otras formas de redirigir a los consumidores hacia dietas más sanas y estilos de vida más saludables es la introducción de avances tecnológicos, como las plataformas digitales que generan menús saludables basados en necesidades específicas, aplicaciones de teléfono móvil que cuentan calorías de alimentos, consejos nutricionales personalizados a través de Internet, etc. Sin embargo, muchas de estas aplicaciones no ayudan a los consumidores a verificar la salubridad de los productos alimenticios en el punto de compra directa (supermercado). El objetivo principal de este proyecto es explorar la adopción, por parte de los consumidores, de nuevas tecnologías portátiles no destructivas y el uso de etiquetado nutricional preciso que defina exactamente las cantidades de cada nutriente con base científica, en comparación con las etiquetas nutricionales ya existentes en el mercado, y también examinar la aceptación de tecnologías no destructivas en el punto de compra directa. Primero, realizaremos un experimento usando un supermercado virtual con la implementación de gafas OCULUS, para explorar la posible demanda de etiquetas nutricionales precisas en la carne de cordero (Ternasco de Aragón), jamón curado y carnes de raza autóctona. En segundo lugar, examinaremos la aceptación de la tecnología no destructiva llamada Espectroscopia de Infrarrojo Cercano-NIR que junto a un sistema de interpretación del etiquetado nutricional puedan influir en los hábitos alimenticios. Se empleará un panel de consumidores que incluirá individuos con ciertas enfermedades no transmisibles (ENTs) (por ejemplo, hipertensos u obesos). En tercer lugar, realizaremos un experimento no-hipotético en el que se dispondrán entre 250 y 500 paquetes de Ternasco de Aragón que llevan un efectivo y preciso etiquetado nutricional en diferentes supermercados para validar los resultados en el mercado real. Finalmente, los resultados de este proyecto se divulgarán en sesiones informativas para las empresas agroalimentarias y los consumidores con el objetivo de contribuir con el diseño de políticas a los decisores públicos y al diseño de estrategias de comercialización a la industria alimentaria; productores y minoristas.
 
 
Organismo financiador: 
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades
Miembros del proyecto: 
María Teresa Maza Rubio (Universidad de Zaragoza), María Fernanda Enseñat Ortiz (CITA), Nuria Valero Planas (CITA)