La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, y la directora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Lucía Soriano, han visitado en Monreal del Campo a los productores de Azafrán del Jiloca.
 
Díaz ha destacado que “el azafrán es un ejemplo del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a través de la bioeconomía”.
 
La consejera ha subrayado la importancia de “la alianza entre la innovación y la agricultura, lo que permite reconocer los productos de cercanía y ponerlos en valor tanto en los organismos de investigación agroalimentaria como en el mercado”.
 
Además, ha incidido en que “la producción de este alimento se alinea con las estrategias de adaptación al cambio climático, al ser una planta del desierto que consume pocos recursos y no tiene impactos ambientales”.
 
Tras celebrarse el “I Concurso Nacional de Calidad del Azafrán”, una iniciativa donde el CITA ha participado con las catas sensoriales, la consejera y la directora del CITA han visitado una de las salas de “desbriznar” de la Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca.
 
Acompañados de varios miembros de AZAJI, Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca, han conocido cuál es el proceso del producto, desde su elaboración hasta su venta. Después, se han desplazado hasta el museo monográfico que tiene la localidad y allí, Díaz ha señalado que “el azafrán tiene potencialidad para ser motor de economía rural de Aragón, generando economías de pequeña escala y respaldando la vertebración territorial” y ha apostado por “fraguar alianzas con la investigación”.