El 90% de los casos de salmonelosis porcina están causados por dos serotipos de Salmonella: Choleraesuis y Typhimurium. La infección por S. Choleraesuis se asocia con septicemia (neumonía, abscesos en hígado y enteritis) en los animales, mientras que S. Typhimurium generalmente produce una infección asintomática. A diferencia de la infección por S. Choleraesuis, la infección por S. Typhimurium se puede transmitir fácilmente al hombre por contacto directo con cerdos infectados o por consumo de productos cárnicos contaminados. En España S. Typhimurium es el segundo serotipo de Salmonella más aislado en humanos y el predominante en cerdos.
La principal fuente de salmonelosis para el cerdo y mayor responsable de la contaminación de los productos cárnicos derivados de ellos son los cerdos infectados sin sintomatología clínica. Estos animales portan salmonelas en las tonsilas, tracto intestinal y ganglios linfáticos mesentéricos y no son detectados mediante las inspecciones rutinarias en los mataderos. Pero estos porcentajes observados de animales infectados son probablemente inferiores a los que existen realmente pues el método de diagnóstico utilizado para estimar el nivel de infección (el cultivo microbiológico de ganglios intestinales según la norma ISO 6579) presenta una sensibilidad moderada. La falta de sensibilidad de una prueba de diagnóstico laboratorial implica dejar sin detectar una proporción más o menos importante de animales infectados.
Muchos países productores de porcino ya están desarrollando programas de control de Salmonella con el objetivo de incrementar la seguridad de la carne de cerdo. España tiene que adoptar programas similares para mantenerse competitiva tanto en el mercado nacional como internacional. De hecho, las autoridades sanitarias de la UE, a través de la Directiva 2003/99/CE sobre la vigilancia de las zoonosis y los agentes zoonóticos y del Reglamento (CE) Nº 2160/2003 sobre el control de la Salmonella y otros agentes zoonóticos específicos transmitidos por los alimentos, establece la obligatoriedad de poner en marcha programas específicos para la detección y control de Salmonella, mediante un control exhaustivo de todas las fases de la cadena alimentaria (“de la granja a la mesa”), contemplando medidas restrictivas para aquellas explotaciones que no consigan los objetivos deseados.
Se prevé que a finales de 2011 o comienzo de 2012 se inicie un programa nacional de control en cada país miembro, resultando obligatoria la aplicación de pruebas de detección y certificación en el sector porcino.
La investigación realizada hasta ahora ha demostrado la moderada capacidad de varias pruebas de diagnóstico serológico para detectar animales infectados. Además los investigadores han observado que los resultados varían bastante según sea la prueba utilizada. Una de las conclusiones obtenidas es la necesidad de estandarizar los resultados de las pruebas que se admitan, para su uso en los futuros programas de control de esta infección en Aragón. Los investigadores están ayudando al desarrollo de estos programas en la comunidad autónoma aragonesa indispensables para poder cumplir con la normativa europea y por supuesto con la seguridad de los consumidores, que en este caso tienen en sus manos una forma fácil y sencilla de evitar la infección: el cocinado adecuado de la carne, ya que la Salmonella se destruye a partir de los 65ºC.