Inicio proyecto: 
01/08/2016
Fin proyecto: 
31/12/2016
Investigador principal: 
Pilar Errea Abad / Javier Rodrigo
Presupuesto: 
50.000 €
El proceso migratorio que tuvo lugar en las zonas montañosas de Aragón en la segunda mitad del siglo XX llevó a relegar al olvido o al cultivo marginal a especies o variedades frutales anteriormente importantes en la región, provocando que cada vez resulte más difícil encontrar en el mercado las variedades tradicionales. La recuperación de este material frutal en peligro de desaparición es fundamental, no solo para preservar la riqueza y diversidad genética, sino para poner en valor todo el potencial de desarrollo de estas especies en estas áreas de posible regeneración frutícola. El abandono del cultivo de especies frutales también ha impedido la introducción de las nuevas variedades que se han obtenido en los últimos años, algunas de las cuales son potencialmente muy interesantes para su cultivo en plantaciones comerciales en zonas de montaña, ya que permitirían obtener fruta fuera de la temporada normal de las principales zonas de cultivo. Particularmente interesantes para las zonas de altitud son las nuevas variedades de cerezo de maduración tardía, que permiten la ampliación del periodo de recolección en las zonas tradicionales de cultivo, y también la expansión del cultivo a nuevas zonas. La introducción de estas variedades en zonas de montaña permitirían obtener cerezas previsiblemente de mayor calidad y fuera de la temporada normal. En este proyecto se propone, por un lado continuar con la evaluación del material recuperado y conservado procedente de la sierra de Albarracín, mediante el estudio de las características tanto agronómicas como de análisis de fruto, para poder ofrecer la máxima información que pueda poner en valor y rentabilizar futuras explotaciones con estos materiales locales, los cuales ya han despertado el interés para algunas iniciativas de particulares. Por otro lado, se va a iniciar la selección y evaluación de variedades de cerezo de maduración tardía para introducir el cultivo del cerezo en la zona de Mora de Rubielos, en altitudes superiores a las zonas tradicionales de cultivo, lo que permitiría recolectar cerezas en finales de julio o la primera quincena de agosto, semanas después de la recolección en las principales zonas de cultivo.
El objetivo de este proyecto es recuperar, conservar y evaluar frutales locales y potenciar e introducir el cultivo del cerezo en zonas de montaña. Este objetivo general se desglosa en cinco objetivos complementarios que constituyen las fases del proyecto:
  • Evaluación de caracteres agronómicos de las accesiones locales recuperadas en la Sierra de Albarracín
  • Caracterización pomológica y análisis fisicoquímico del fruto de los frutales ya recuperados y de otros de nueva prospección.
  • Incorporación de nuevos materiales frutales y estudio de su diversidad genética.
  • Análisis de la estructura varietal de cerezo de maduración tardía, incluyendo variedades y patrones comerciales ya existentes, junto a nuevas variedades
  • Establecimiento de una colección de experimentación con las variedades seleccionadas
La recuperación y la puesta en valor de las variedades locales a través del conocimiento de su comportamiento y características, podrá poner a disposición del sector material frutal autóctono caracterizado por su buena adaptabilidad al medio, y una oportunidad para la recuperación y aprovechamiento de las variedades tradicionales con una reconocida calidad. Por otro lado, la introducción de variedades de cerezo de maduración tardía en zonas de altitud permitiría obtener cerezas de mayor calidad y varias semanas después la recolección de las principales zonas de producción de cerezas.
Organismo financiador: 
Gobierno de Aragón (Fondo de Inversiones de Teruel)
Miembros del proyecto: 
Ana Pina Sobrino (CITA)