Inicio proyecto: 
22/12/2015
Fin proyecto: 
21/12/2018
Investigador principal: 
Sergio Sánchez Durán
Presupuesto: 
209.534 €

RESUMEN

Los cultivadores de trufas de Teruel vienen empleando en los últimos años una práctica agronómica que denominan “pozos” o “aportes”, que consiste en realizar enmiendas texturales puntuales alrededor de los árboles truferos con la finalidad de incrementar las cosechas en cantidad y en calidad. Para ello emplean una gran variedad de sustratos a los que suelen incorporar esporas de Tuber melanosporum. Esta práctica está tan extendida en el sector como desconocidos son sus efectos reales sobre las cosechas.

Teniendo en cuenta que los agricultores emplean muchos recursos en su realización, el equipo investigador pretende aclarar ciertos aspectos que rodean a esta práctica como son los efectos sobre la producción de carpóforos de T. melanosporum debidos al movimiento puntual de tierra, a la incorporación de sustrato y al aporte de esporas de trufa negra. Posteriormente se incorporarán a los “pozos” poblaciones de especies bacterianas y fúngicas aisladas a partir de trufas sanas o de la rizosfera de ectomicorrizas de T. melanosporum que podrían ser desencadenantes del proceso de fructificación.

Además se aprovechará la supuesta propiedad de los pozos de proporcionar datos de la zona exacta en la que se produce la fructificación del hongo, algo impensable de realizar mediante muestreos al azar de la zona del quemado. Así, se monitorizará el efecto de cada tratamiento mediante cuantificación de micelio extra radical por PCR a tiempo real, análisis de ectomicorrizas y observación de la fauna edáfica presente. En todo momento se tendrá en cuenta el efecto producido sobre el agua disponible tanto para la planta como para el hongo empleando sensores de potencial hídrico, así como la temperatura en el interior de los pozos.

Organismo financiador: 
INIA
Miembros del proyecto: 
Mª Martín Santafé y J. J. Barriuso (Univ. Zaragoza)