Inicio proyecto: 
20/06/2017
Fin proyecto: 
30/04/2020
Investigador principal: 
Ana Isabel Sanjuán López
Presupuesto: 
70.000 €
Tras una larga crisis, las exportaciones se ven como un mecanismo impulsor de la recuperación económica y la generación de empleo. El sector agroalimentario ha demostrado un fuerte dinamismo en este sentido, aumentando su presencia en los mercados exteriores, si bien, su consolidación y expansión, requiere mantener su competitividad exterior. Tras el estancamiento en las negociaciones multilaterales de Doha, la UE, al igual que otros bloques comerciales (EEUU) ha reorientado su política comercial hacia acuerdos bilaterales y/o regionales, favoreciendo una mayor liberalización comercial que, al tiempo que puede facilitar el acceso a nuevos mercados para el sector agroalimentario español también supone una intensificación de la competencia en el mercado interno comunitario. Los círculos políticos y académicos coinciden en señalar que las mayores ganancias de tales acuerdos se derivan de la reducción de las barreras no arancelarias, ya que las sucesivas rondas negociadoras en el seno de la Organización Mundial del Comercio, han conseguido reducciones sustanciales en los aranceles. En este sentido, las medidas no arancelarias ocupan un lugar destacado en las agendas negociadoras, siendo el Tratado de Libre Comercio e Inversiones (TTIP) entre EEUU y la UE un buen ejemplo de ello.
Conocer tales barreras, muchas de las cuales tienen que ver con especificaciones técnicas y sanitarias, certificaciones e inspecciones, resulta primordial para que las empresas puedan adaptarse a las exigencias de los mercados exteriores, así como identificar qué otras barreras se pueden encontrar previsiblemente y qué incremento de precios pueden representar. En función de ello, el sector puede orientar la decisión de hacia qué mercados exportar, dada la heterogeneidad en la aplicación de MNAs existente entre países. Por otra parte, desde el punto de vista del mercado interior, también se puede observar cómo son de restrictivas las BNAs impuestas por la UE para países competidores en el mercado interno.
El proyecto que se propone trata de identificar dichas barreras no arancelarias de forma cualitativa entre los sectores punteros y también otros donde podría existir un potencial mayor exportador, cuantificar cual ha sido su impacto en el pasado, tanto para España como otros países competidores con España en el mercado interno y mercados emergentes, y simular la potencial senda de expansión de las exportaciones españolas tras su reducción.  Desde un punto de vista metodológico, el proyecto aúna una revisión exhaustiva de bases de datos internacionales existentes sobre barreras no arancelarias, con un enfoque econométrico que, aunque basado en un modelo que cuenta con una larga historia en la modelización del comercio bilateral (la ecuación de gravedad), incorpora las últimas propuestas econométricas (ej. tratamiento de los valores nulos de comercio, datos de panel) a la vez que modeliza de dos formas, explícita e implícitamente, el impacto de las BNAs sobre el comercio y traduce este impacto en un sobreprecio o equivalente arancelario. El equivalente arancelario permitirá comparar el grado de restricción al comercio ejercido por medidas no arancelarias con las arancelarias, así como entre sectores y países.
 
Organismo financiador: 
INIA
Miembros del proyecto: 
Phil John Dawson (Newcastle University); Monia Ben-Kaabia (Universidad de Zaragoza)