Inicio proyecto: 
01/01/2018
Fin proyecto: 
30/11/2018
Investigador principal: 
Eustaquio Gil Pelegrín
Presupuesto: 
38.000 €

La necesidad de formar a la encina mediante podas adecuadas es una de las prácticas culturales habituales en truficultura. Tradicionalmente se ha considerado como óptimo el modelo de árbol de menos de 5 m, en forma de cono invertido y de follaje no muy espeso (modelo “Bosredon”). Este modelo, originalmente desarrollado para la “trufa del Perigord, tiene como principal objetivo el aumento de la iluminación del suelo, razón por la que se incide de forma especial en los tramos inferiores de la copa. Desde un punto de vista fisiológico, la eliminación de hojas de mayor edad con baja eficiencia fotosintética y la génesis de un ambiente lumínico no limitante que garantice unas tasas de fotosíntesis adecuadas podría justificar esta actuación periódica sobre el árbol. Además, el descenso en la densidad de copa puede contribuir a evitar acumulaciones excesivas de agua en la base por escorrentía de tronco. Sin embargo, cabe preguntarse si esta práctica se ajusta a las condiciones ambientales existentes en las áreas truferas de la provincia de Teruel, caracterizadas por unas tasas de iluminación muy superiores a las existentes en el Perigord. Algunas experiencias previas parecen señalar la existencia de un efecto negativo de la poda intensa bajo clima mediterráneo sobre el crecimiento del árbol, especialmente en aquellos árboles localizados sobre peores suelos (peor balance hídrico). Por otro lado, la conveniencia de generar ambientes tan abiertos bajo condiciones de alta insolación podría aumentar el flujo de agua a la atmósfera, exigiendo la aportación de mayores volúmenes de agua al sistema.

Por lo tanto, el objetivo principal del proyecto es la valoración del empleo de sistemas de poda basados en el modelo “Bosredon”, o de cono invertido, para el cultivo de encinas truferas en Teruel. En concreto, se estudiará el efecto de esta práctica sobre la eficiencia en el uso del agua, la capacidad fotosintética y el crecimiento del árbol. Para ello se medirá el intercambio de gases (asimilación neta de CO2 y pérdida de H2O por transpiración) durante el periodo vegetativo en ejemplares de encina adultos sobre los que se realizará el tratamiento de poda en forma de cono invertido y en ejemplares control con su dosel intacto. Los ejemplares de encina a monitorizar se encerrarán en una cámara de dimensiones apropiadas (3 m de diámetro y 4 m de altura) realizada a partir de una estructura rígida de aluminio (o material equivalente) forrada con FEP teflón. Al final del periodo vegetativo se realizará la toma de muestras para el análisis de isótopos indicadores de la eficiencia integrada del uso del agua del árbol (C13) y la estimación de los rendimientos netos del árbol en términos de crecimiento anual. La consecución de estas actividades tendrá como resultado previsto la valoración objetiva y cuantitativa de los efectos de la poda sobre aspectos destacables del funcionamiento del árbol. De este modo, se podrá establecer un criterio que sirva para valorar críticamente las ventajas del modelo “Bosredon” para el clima predominante en Teruel. Se cuantificarán los efectos de la poda sobre parámetros relativos a la captación de carbono y la pérdida de agua como respuesta a la modificación del patrón de desarrollo del árbol, evaluando los efectos a largo plazo sobre el crecimiento del árbol.

Organismo financiador: 
Gobierno de Aragón - Departamento de Innovación, Investigación y Universidad
Miembros del proyecto: 
José Javier Peguero Pina, Domingo Sancho Knapik, Pedro Marco Montori (CITA) y Juan Pedro Ferrio Díaz (Universidad de Chile).