Analizar la intención de los consumidores locales para utilizar azafrán de alta calidad con fines culinarios y determinar los factores que explican esta intención es el objetivo del estudio sobre el azafrán del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y que puede ser motor de la economía rural de Aragón.
 
El proyecto en la que han participado Ana María Sánchez y Cristina Mallor, investigadoras de la Unidad de Hortofruticultura del CITA, y Francesc Jurado, ayudante de investigación del CITA, y que se ha presentado recientemente en el XII Congreso Iberoamericano de Estudios Rurales celebrado en Segovia.
 
El objetivo de esta investigación multidisciplinar es poner en valor la promoción del consumo local de azafrán, principalmente, el azafrán de alta calidad, para ayudar al mantenimiento de la actividad del azafrán en las economías rurales de Aragón. En palabras de Ana María Sánchez, investigadora de la Unidad de Hortofruticultura del CITA: “El proyecto de puesta en valor de la calidad del azafrán producido en Teruel consiste en valorizar la calidad de esta especie que se ha producido tradicionalmente en Teruel. Trabajamos tanto en la selección clonal, como en los aspectos fitosanitarios, en la medida de la calidad, y en prácticas de cultivo”.
 
Actualmente existe un renovado interés en el azafrán como un producto agrícola de alto valor sostenible de importancia social, cultural y económica. Azucena Gracia, investigadora del proyecto, explica que: “en primer lugar se ha analizado el conocimiento que los consumidores locales, los consumidores de Aragón, tienen sobre este azafrán. Y a continuación, nos hemos centrado más a analizar la intención de uso de este azafrán de calidad y cuáles son las preferencias, es decir cuáles son los atributos y las características que más valoran los consumidores”.
 
En total participaron en esta investigación 202 personas de diferentes edades, género y lugar de residencia de Aragón. La intención de utilizar azafrán de alta calidad con fines culinarios en Aragón se explica principalmente por la creencia de que el uso del azafrán es bueno, y también por el uso previo de azafrán, y la presión social percibida para usarlo.  Estos factores y factores que influyen en ellos, como la frecuencia con la que cocina el entrevistado y el conocimiento del producto, deben considerarse en las estrategias de desarrollo rural basadas en el azafrán.
 
Este estudio forma parte del proyecto “Puesta en valor de la calidad del azafrán (Crocus sativus L.) producido en Teruel” financiado por el Fondo de Inversiones de Teruel y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional que lidera Ana María Sánchez y en que el participan las unidades de investigación del CITA de Sanidad Vegetal, Hortofruticultura, Suelos y Riegos, Economía Agroalimentaria y el Área de Laboratorios de Análisis y Asistencia Tecnológica. Además de la participación de investigadores, se está trabajando con productores, comercializadores y consumidores, representando a la mayoría de los actores del sector azafranero en Aragón.